Después de casi siete años de incertidumbre, autoridades de Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora confirmaron que los restos localizados recientemente en una carretera de Hermosillo pertenecen a Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de la activista Cecilia Flores.
La identificación se logró mediante pruebas de ADN, lo que permitió a la fiscalía notificar oficialmente a la familia la tarde del lunes 30 de marzo. Una vez que concluyan los procesos periciales y la documentación correspondiente, los restos serán entregados a sus familiares.
El hallazgo ocurrió días antes en el kilómetro 46 de la carretera 26, una zona donde previamente se han registrado descubrimientos similares. En el lugar fueron encontrados restos óseos y una camiseta color guinda que presuntamente pertenecía a Marco Antonio, lo que llevó a las autoridades a iniciar un operativo de cateo durante dos días para recolectar indicios y enviarlos a análisis científicos.
Marco Antonio Sauceda Rocha tenía 32 años cuando desapareció el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino. Ese día fue interceptado por hombres armados junto a su hermano; aunque este último fue liberado tras la intervención directa de su madre, Marco Antonio nunca regresó.
A partir de esa tragedia, Cecilia Flores impulsó el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, agrupación que desde 2015 ha participado en la localización de más de dos mil cuerpos en fosas clandestinas, visibilizando la crisis de desapariciones en México y presionando a las autoridades para acelerar los procesos de búsqueda e identificación.
La confirmación del hallazgo fue difundida también por el colectivo Jóvenes Buscadoras de Sonora, quienes destacaron el impacto emocional que representa para la familia y para las madres buscadoras del país.


