¿Inteligencia artificial? Para nada. El pato viral que tiene a todo México de rodillas es de carne, hueso y un carisma que ya quisieran muchos influencers. Su nombre es Merlín, y lo que empezó como una curiosa aparición vendiendo aguas durante los festejos del Tricolor, hoy lo tiene convertido en el embajador de lujo de la mismísima FIFA para el Fan Fest del Zócalo.
La historia de Merlín parece sacada de un guion cinematográfico. Mientras cientos de aficionados celebraban en el Ángel de la Independencia, fue este pequeño ejemplar con jersey de la Selección Mexicana y calcetas quien se llevó todos los reflectores. Las cámaras no dejaban de apuntarle y los videos en TikTok, Instagram y X estallaron en cuestión de horas.
Pero, ¿quién está detrás de este fenómeno? Su dueña, Carla Gómez, aclaró las dudas que muchos tenían: Merlín no es un truco publicitario ni una creación digital. Es la nueva estrella de un proyecto familiar con experiencia. Antes de él, el internet ya se había rendido ante los encantos de Waffle y Bruna, otros patos que sentaron las bases de esta dinastía emplumada.
El éxito ha sido tan arrollador que la FIFA no dejó pasar la oportunidad: Merlín será el invitado de honor en el Zócalo capitalino previo al duelo contra Corea del Sur. Incluso, a su llegada al Fan Fest, fue recibido con un pasillo de honor por los voluntarios del máximo organismo del fútbol.
Hoy, Merlín no solo es una mascota, es el reflejo de la locura mundialista mexicana. Con marcas, influencers y medios peleándose por una entrevista, queda claro que este pato ya conquistó el Mundial antes que cualquier otro jugador.
Merlín, el pato viral: De vender aguas a ser la estrella del Mundial


