Se les cayó el teatro: El vergonzoso error en MasterChef que confirmaría que los chefs no eligen a nadie.
La magia de la «alta cocina» y la competencia real se desmoronó en un segundo. El estreno en vivo de MasterChef 24/7 prometía ser el evento televisivo del año, pero terminó exponiendo las costuras de la producción de la peor manera posible. Un descuido monumental del juez Poncho Cadena dejó al descubierto lo que miles de espectadores sospechaban desde hace temporadas: las decisiones culinarias podrían estar completamente fríamente calculadas por los productores.
El caos comenzó durante la última ronda de eliminación para seleccionar a los 22 habitantes de la casa-escuela. Con un premio de 2 millones de pesos sobre la mesa, la tensión era máxima. Al momento de anunciar a los últimos afortunados, Cadena tomó el micrófono y nombró con total seguridad a «Michelle» para avanzar. El problema es que Michelle ya había sido clasificada horas antes. El silencio incómodo inundó el foro hasta que la producción le sopló desesperadamente por el apuntador (chícharo) que se había equivocado de libreto.
La confusión le costó el lugar a Estefanía, quien terminó fuera del reality tras el evidente «enredo de nombres». Para el público, este no fue un simple error humano por la presión del programa en vivo; fue la prueba reina de que los chefs no evalúan los platillos, sino que simplemente leen una lista prefabricada enviada desde la cabina de control.
Las redes sociales estallaron de inmediato bajo el grito de «fraude». «Evidenciaron que a los concursantes los escoge la producción y no los jueces», reclamaron furiosos los seguidores en plataformas digitales, sepultando la credibilidad del formato. Aunque la última vacante se decidirá por votos del público para intentar mitigar el control de daños, el golpe está dado: el reality de cocina más famoso de México arranca su temporada bajo la sombra del engaño y el libreto bajo el brazo.


