El temible parásito devorador de carne viva golpea ahora a Xochimilco.
Las alarmas epidemiológicas se encendieron al sur de la capital del país. Las autoridades sanitarias acaban de confirmar un nuevo caso de gusano barrenador en un perro pastor australiano de ocho años, en pleno Barrio de San Juan Moyotepec, Xochimilco. Lo verdaderamente preocupante del hallazgo es el mapa: la infección ocurrió exactamente donde inicia la carretera federal que conecta de forma directa con Oaxtepec, confirmando que este peligroso parásito ya vuela libre en los límites con el estado de Morelos.
El can afectando terminó con la terrorífica gusanera incrustada en el codo tras sufrir una mordida durante una pelea callejera. Su dueño notó que la herida fresca comenzó a llenarse de larvas vivas que devoraban el tejido, por lo que notificó de emergencia al Senasica. Aunque los veterinarios lograron limpiar la lesión y reportan al perro fuera de peligro, la realidad es que el bicho ya colonizó el suelo de conservación que une a Milpa Alta, Tlalpan y Xochimilco.
Este es el segundo golpe de la plaga en menos de un mes, después de que un Dóberman fuera atacado en Tlalpan a finales de abril. La velocidad de propagación de esta mosca tiene en jaque a la zona rural debido a la enorme cantidad de animales de granja y mascotas que habitan la región. La instrucción de los expertos es drástica: cualquier herida maloliente, que no cicatrice o que tenga movimiento debe reportarse de inmediato antes de que el parásito se vuelva incontrolable en el centro del país.


