El rostro de la movilidad en la capital morelense está por cambiar. El alcalde José Luis Urióstegui Salgado presentó oficialmente el nuevo modelo de parabuses que transformará la experiencia de esperar el transporte público en la ciudad. No se trata solo de techumbres, sino de estaciones inteligentes diseñadas para ofrecer seguridad, inclusión y tecnología a miles de usuarios.
Con una inversión superior a los 9.2 millones de pesos, el Ayuntamiento de Cuernavaca instalará un total de 100 paraderos en avenidas de alta afluencia como Plan de Ayala y Morelos. Estas estructuras están pensadas para ser funcionales y seguras, incorporando iluminación alimentada por paneles solares, materiales de alta resistencia y señalización clara que facilitará el flujo de pasajeros.
Seguridad con perspectiva de género
Uno de los puntos más innovadores de este proyecto es su enfoque en la protección de las mujeres y grupos vulnerables. Los parabuses no solo servirán como refugio ante el clima, sino como puntos de auxilio. Cada estación contará con:
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Códigos QR enlazados directamente a la SEPRAC para solicitar ayuda inmediata.
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Información sobre programas de apoyo psicológico y jurídico.
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Orientación específica para casos de violencia de género.
Inclusión y modernidad
El secretario de Obras Públicas, Demetrio Chavira, detalló que el diseño es adaptable según el espacio de la banqueta y garantiza la accesibilidad para personas con discapacidad, adultos mayores y niños. Por su parte, la Unidad de Planeación de Movilidad estatal confirmó que estos puntos también se integrarán a la Ruta de la Salud y cubrirán zonas que, aunque eran paradas «de facto», carecían de infraestructura formal.
Los trabajos de instalación inician este martes y se estima que la red completa quede operativa en un plazo de 180 días. Con este movimiento, Cuernavaca busca saldar una deuda histórica con el transporte público, apostando por una ciudad más ordenada y, sobre todo, más segura para caminar y transitar.




