En un ejercicio de rendición de cuentas que busca dar claridad al uso de los recursos públicos, el Ayuntamiento de Cuernavaca concluyó este miércoles el ciclo de comparecencias de su Gabinete Municipal. Bajo la supervisión directa del alcalde José Luis Urióstegui Salgado y los integrantes del Cabildo, los titulares de áreas estratégicas fueron cuestionados sobre sus metas y la eficiencia de su gestión.
Durante esta última sesión ordinaria, el escrutinio recayó en Marcos Manuel Suárez Gerard (Desarrollo Económico y Turismo), María Antonieta Luna Herrera (Consejería Jurídica) y Rosa Icela Gómez Díaz (Administración). Los funcionarios presentaron un balance de sus acciones, enfrentando un diálogo directo donde los regidores contrastaron los avances reportados con las necesidades reales de la ciudadanía.
Más que un informe, una evaluación crítica
A diferencia de los formatos tradicionales, este ejercicio se consolidó como un espacio de análisis profundo. Los miembros del cuerpo edilicio no solo escucharon cifras, sino que identificaron áreas de oportunidad y exigieron compromisos medibles. El objetivo: garantizar que cada peso del presupuesto se traduzca en beneficios tangibles para los habitantes de la capital.
El alcalde Urióstegui Salgado destacó que este cierre permite tener una «radiografía completa» del desempeño administrativo. «Este panorama integral contribuye a definir con claridad el rumbo del gobierno municipal», señaló el edil, reconociendo que, aunque persisten retos, la prioridad sigue siendo el fortalecimiento de la obra pública y la atención efectiva de los servicios municipales.
Con esta agenda de evaluación, que inició hace dos semanas, Cuernavaca busca institucionalizar una cultura donde los funcionarios no solo informen, sino que asuman una responsabilidad verificable ante el Cabildo y, sobre todo, ante los cuernavacenses.


